Gobierno Abierto desde lo Local

Hace un par de días se celebró en Oaxaca el relanzamiento del Secretariado Técnico de Gobierno Abierto, en el cual participo como representante de la Sociedad Civil, a través de Servicios Universitarios y Redes de Conocimientos en Oaxaca A. C. (SURCO); en esta ocasión fui invitada a expresar un mensaje, el cual tuvo la intención de resaltar que el concepto de gobierno abierto no significa necesariamente el desarrollo de aplicaciones o la creación de plataformas gubernamentales en línea, sino que es posible hacer una reinterpretación del tema, desde lo local.

 

«Para insertarse en el discurso del Gobierno Abierto, es necesario comprender sus orígenes, alcances y oportunidades. El objetivo no es nuevo, es el de siempre, que las sociedades puedan dialogar en condiciones de menor asimetría e injusticias y con mayores oportunidades de bienestar.

El Gobierno Abierto, en tanto modelo de diálogo y organización debe garantizar que estos objetivos puedan alcanzarse a través de procedimientos respetuosos, pertinentes y participativos con las comunidades donde se desarrollan; es decir, estamos hablando de Desarrollo desde lo Local, y en Oaxaca algo sabemos del tema, o algo sabemos le sabemos al tema. Justo desde este análisis nos pareció que Gobierno Abierto es un nuevo nombre para Prácticas y Costumbres, que, desde lo local, se realizan hace mucho tiempo, antes de que este modelo de gobernanza se hiciera popular, y, por ende, desde la apertura que el propio modelo promueve, pudiéramos enriquecerlo con ingredientes de la cotidianidad oaxaqueña. Así, caímos en cuenta que los elementos que dan fundamento al Gobierno Abierto, es decir la transparencia, colaboración y participación ciudadana, no son privativos de una tendencia global, sino que podrían tener antecedentes muy asentados en la tradición local, ¿nos suena a tequio? ¿nos suena a asamblea, a comité?…

Ahora hablaré de un ejercicio local que incorpora este espíritu y algunas herramientas: en el memorable septiembre, los oaxaqueños fuimos, entre una población significativa de mexicanos, de los primeros afectados… en la confusión generalizada que originó la tragedia, la información, la ayuda, los censos, parecían insuficientes y hasta contradictorios, nadie estaba preparado y el suceso rebasó cualquier medida preventiva; fue entonces, cuando, en Oaxaca, donde apenas el 20% de los hogares tienen internet y solo el 52.7% de la población es usuaria de telefonía celular; sucedió un primer ejercicio responsivo mediante el uso de tecnologías: Kiado, Lindsey, Madsa, Oliver, Yeyo, Gil, Ricardo, Sebastián, por mencionar algunos, empezaron a movilizarse a través de redes sociales para conformar un mapa de afectaciones y de centros de acopio… una decena de colaboradores a distancia nos sumamos y así se conformó el Mapa Terremoto Oaxaca, que usando las herramientas gratuitas de google maps, Facebook y twitter, pudo concentrar dos capas de información abierta, con registros autenticados de más 120 comunidades afectadas, y 43 centros de acopio, que acumula al día de hoy más de 56 mil visitas, con la ayuda del mapa, algunos acopios se fortalecieron y algunas comunidades como Cerro Costoche, pudieron recibir apoyos de la sociedad civil. Fue un esfuerzo pequeñito que nació en SURCO, pero fue el único que había visto la luz hacia la segunda semana de septiembre; después, con el segundo terremoto, vinieron otros, mejor organizados, más especializados, con mayor alcance y visión, de los que tenemos mucho que aprender; nadie lo hizo pensando en que fuera gobierno abierto, la idea era movilizarse ante una preocupación común: y esa es la idea central del gobierno abierto, movilizarse ante las preocupaciones comunes.

Gobierno abierto no significa el desarrollo de aplicaciones, o mega plataformas, significa la voluntad de movilizarse ante las preocupaciones comunes, y ahí, en ese espacio de buena voluntad y ciudadanía está la gente de la Sierra Mixe, que hoy se organiza para la reconstrucción de sus viviendas, la comunidad mazateca que se habla, se escucha y comparte su lengua y saberes a través de Radio Nahndi’a, los jóvenes de Yaviche que desde la comprensión de su territorio y recursos, conforman la Universidad Zapoteca como un espacio de intercambio y aprendizaje común; y quienes desde comunitic en la Ciudad de Oaxaca, hacemos talleres sobre seguridad digital, software libre y apropiación de las tecnologías, entre cientos de prácticas colaborativas que simultáneamente tienen lugar en nuestro Estado; si el Gobierno Abierto se fundamenta en ello, entonces el gobierno abierto tiene mucho qué dialogar con la organización comunitaria, y reconocerse mutuamente en el objetivo común de no dejar a nadie atrás.»

 

Jazmin Aquino

Abogada, gestora cultural, estudiante de maestría en Derecho de las TIC. Ha colaborado en medios de comunicación pública y otros espacios de participación ciudadana, es promotora permanente del uso y apropiación de las TIC, participa en iniciativas de Gobierno Abierto, protección de datos, seguridad de la información, propiedad intelectual y promoción de derechos digitales.

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